sábado, 12 de octubre de 2013

Capítulo 6: Recuerdos de medianoche.

    ¿Cómo vas? — Es la quinta vez que Tessa llama a Danielle en las últimas dos horas en busca de alguna novedad.
    Igual que hace 10 minutos Tess. Aquí no hay nada interesante.
    ¿Pero te has movido ya de zona?
    Pues… no… pero tendré que examinar esta bien para no perder ningún detalle, ¿no?  Danielle ya no sabe qué excusas poner, simplemente no quiere moverse, no quiere arriesgarse a encontrar lo que está buscando, qué irónico.
    Está bien, pero no pierdas tanto tiempo anda. — Y cuelga. Su amiga sí se lo está tomando todo muy en serio.

Después de llevar un rato andando, se da cuenta de que sin querer casi ha llegado a su antiguo barrio. Está en el que era su parque favorito, allí vivió muchos momentos alegres con sus padres, sus amigos y con… Bueno, qué más da. Se sienta en uno de los bancos e intenta pensar qué es lo que se supone que debe hacer ahora. Solo se le ocurren excusas y más excusas, se acabarán agotando. De repente, una voz por detrás la llama…

    ¿Danielle?

Danielle se sobresalta al escucharla, estaba demasiado sumergida en sus pensamientos. Mira para atrás y le ve,

    ¿Danielle Miller? — Es una chica más o menos de su edad, algo bajita y con una media melena castaña y unos ojos verdes muy grandes. Danielle en seguida la reconoce, fue compañera suya en pre-escolar. — Qué fuerte, casi no te había reconocido con ese pelo. Y… Esas gafas negras y esa gorra… ¡Cualquiera diría que estás espiando a alguien o haciendo de agente secreto! Llevaba mucho tiempo sin verte, dame un abrazo anda.

Las dos chicas se abrazan. Danielle no sabe qué decir, no esperaba tener que saludar a nadie por aquí, precisamente por eso se había vestido así.

    Hola Kate. Sí, cuánto tiempo… ¿Qué tal todo? Te veo muy bien — Nada mejor que fingir interés para desviar conversaciones.
    Muy bien la verdad, y bueno, a ti no hace falta que te pregunte. Te ves estupenda, has cambiado muchísimo. ¿Qué te trae por aquí?
    Pues… Nada, he venido a pasear y a… ya sabes, ver a gente.
    ¿Gente? ¿A nadie en particular? No me mientas Dani, ¡que de pequeñas éramos muy amigas! — Y suelta una risilla horrible que la pone muy nerviosa. Ya recuerda por qué no volvió a llamarla desde que se mudó.
    Pues sí, a mi abuela, tengo que pedirle que venga a casa, mis padres se han ido de viaje y ya sabes, no quieren dejarme sola.
    Ah, a tu abuela… Bueno, pensaba que era a otra persona. Pero vale, no te entretengo más. ¡A ver si nos vemos pronto y recordamos viejos tiempos! Que te vaya todo bien Dani.

Y Kate se va, con un paso bastante acelerado. ¡Menuda maruja! Igualita a su madre, si ya se lo decía mamá de pequeña, en esa familia no hay más que víboras.
Danielle vuelve a emprender su camino andando. Su cabeza no sabe a dónde va, pero su corazón la guía y de nuevo llega a otro sitio que le trae tantísimos recuerdos.
Sube las escaleras colgadas en el tronco de aquel, cuando era pequeña parecía que era más fácil escalarlo… Al subir, se impresiona de lo poco que ha cambiado aquel lugar en los últimos 10 años. Está lleno de polvo, y con menos cosas, pero todo lo demás sigue igual. Danielle se sienta en el suelo y empieza a examinar las paredes pintadas de aquella casita del árbol donde ella solía jugar con su mejor amigo cuando era pequeña. “D+N Mejores amigos por siempre”. ¿Por qué los ‘siempre’ suelen durar tan poco? Uno dice ‘siempre’ pensando en un largo periodo de tiempo y, cuando menos te das cuenta, esa palabra ha perdido todo su significado. ¿Por qué las cosas tienen que cambiar tanto en poco tiempo? Son simples preguntas sin respuestas. Podría tirarse allí horas y nunca conseguiría una respuesta realmente satisfactoria, y últimamente tiene demasiadas cosas en la cabeza como para hacer de filósofa ahora. Sigue mirando la casita, cada esquina de ese lugar le trae miles de recuerdos. Bajo una manta ve que sobresale algo y, al inclinarse a cogerlo, no puede creerse lo que ve. Es una foto. En ella aparecen Niall y ella sentados en esa misma cabaña comiendo un pastel. No recordaba esa foto, pero recuerda bien ese día, fue el día de su sexto cumpleaños. Recuerda que su madre hizo un pastel y le animó a invitar a amigas a celebrarlo, pero ella simplemente llevó el pastel a la casita y se lo comió junto a la única persona con la que de verdad le interesaba celebrarlo…

*Hace 11 años*

    ¡Feliz cumpleaños!

Danielle no podía creerlo. Al llegar a la casita, se encontró que Niall la había decorado con muchos globos y cintas de creerlo. Al verla subir, se lanzó a darle un gran abrazo.

    Jo, vaya, muchas gracias James. No me esperaba esto para nada… Mi madre ha hecho tarta, ¿quieres?
    ¡Claro! Las tartas de tu madre son las mejores.

Después de un rato comiendo, Niall le dio a Danielle su regalo de cumpleaños: una muñeca y una carta.

    No tendrías que haberte molestado, para mí el mejor regalo es que siempre estés conmigo…
    Bueno — sonrió aquel niño de sonrisa torcida  — entonces tendrás siempre el mejor regalo.


Danielle sonríe mirando aquella foto, incluso parece que una lagrimilla cae por su mejilla. Se guarda la foto en el bolsillo. Cree recordar que aún tiene aquella carta guardada por algún sitio... Tal vez la busque cuando vuelva a casa. Pero lo mejor será que por ahora se vaya ya…


— Eh… Perdona, ¿qué haces aquí?

2 comentarios:

  1. COMO ESE SEA NIALL ME MUERO. COMO SE ENCUENTREN EN LA CABAÑA. COMO NO LA RECONOZCA. TIA. QUE FUERTE. SUBE PRONTO POR FAVOR QUE VOY A MORIR DE INTRIGA.

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  2. @kingrauhlsmile:
    Me has matado. Se me paró el corazón cuando la escena del parque...hasta que vi que era esa tal Kate JAJAJA. Ya pensaba que era Niall y asdfghjklñ, encuentro bonito. Lo de la cabaña ha sido un puntazo, me ha encantado srsly. ¿Quién será el que pregunta eso? Como sea Niall te juro que me da mal. Espero que la reconozca, si no le pego JAJAJAJAJA. Sube en cuanto puedas pls<3.

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